(extraído del Capítulo 3 del libro Sanar desde la Boca, introducción a la Odontología Bioenergética )
Recetas prácticas para aliviar
dolencias de la boca
En esta sección compartimos recetas con el afán de facilitar el uso de las hierbas en la vida cotidiana, para mejorar la salud general y de la boca en particular. Al final del capítulo incluimos una tabla con medidas saludables para tratar distintas dolencias. Esto es útil para orientar y trabajar junto a nuestros pacientes en la tarea de manejar en forma natural y casera sus malestares. Además, tengamos en cuenta que atender la salud bucal en una persona que está atendiendo otros temas generales de salud, mejora la capacidad de respuesta de su organismo, la reacción positiva a los tratamientos y permite abordar los tratamientos desde una mirada integral.
Para el tratamiento de la gingivitis
La gingivitis, también llamada enfermedad periodontal, es la inflamación de las encías (gingivae). Este problema común suele ser progresivo y puede eventualmente resultar en pérdida del hueso subyacente que soporta al diente. El tratamiento local es sobre todo la eliminación de placa bacteriana y un aprendizaje del auto cuidado, que incluye el correcto cepillado en frecuencia y modalidad. También debemos velar la dieta tratando de que sea rica en alimentos frescos e integrales, bajando el consumo de ingestas irritantes y refinados (alcohol, azúcar, café, refrescos artificiales, meriendas fritas y alimentos procesados en base a saborizantes y conservantes artificiales). Además, según la bibliografía y mi propia experiencia, hay algunas fórmulas herbales que son poderosas aliadas de este tratamiento:
El aceite para masaje de las encías con esencia de mirra y salvia. Se logra con un aceite base que puede ser, por ejemplo, aceite de sésamo, al que le agregamos aceite esencial de mirra y de salvia. Se debe usar en masajes circulares sobre las encías con la punta de los dedos luego del cepillado de dientes. También es útil para friccionar las encías luego de una limpieza profesional, en forma profiláctica, porque es antiséptico, desinflamatorio y deja una agradable y refrescante sensación en la boca del paciente.
Una receta sencilla y a la mano para el uso del llantén, machacando las hojas y frotándolas contra las encías de manera que reciban el masaje de la hoja embebida en su propio jugo, aplicándolo sobre el tejido en forma muy directa.
Inflamaciones de mucosas en general
Los enjuagues con llantén, caléndula y malva se preparan haciendo una infusión con una cucharadita de cada una de las hierbas si están secas, o dos cucharaditas si son frescas, en medio litro de agua. Esta infusión la podemos guardar en la heladera y nos dura 24 horas durante las cuales la podemos utilizar enjuagándonos después de la higiene habitual. Si queremos que la infusión nos dure hasta 15 días le podemos agregar 20 ml de alcohol rectificado, ron o brandy, cada medio litro de la infusión ya colada.